Qué pasa si no dejas que tu perro socialice con sus compañeros de camada: déficit de lenguaje y ceguera social

Paseas estrictamente por descampados, evitando los parques para perros porque temes peleas o contagios.

Tu perro es educado, obediente y no le interesan otros perros, informa el corresponsal de .

Parece la imagen perfecta de la manejabilidad. Pero en realidad, estás criando a una criatura que carece de la habilidad más importante -la capacidad de leer el lenguaje de sus congéneres- y el coste de este déficit se manifestará en el momento más inoportuno.

El lenguaje canino no es innato. Un cachorro que se separa demasiado pronto de su madre y sus compañeros de camada no aprende las señales básicas de reconciliación: apartar la mirada, lamer, frenar.

No se da cuenta de que gruñir con una mueca es una advertencia final, no una invitación a jugar. Un perro así puede acercarse a un perro viejo y cansado con una tormenta de alegría, provocando un ataque violento sin darse cuenta de lo que ha hecho.

Un perro criado en aislamiento suele ser víctima de su propia incompetencia. O bien siente pánico y tiene miedo de cualquier congénere, porque cualquier interacción es un caos y una amenaza para él, o, por el contrario, se comporta de forma tan intrusiva y sin tacto que provoca agresiones incluso en los perros más pacientes.

En ambos casos, la culpa no es de su carácter, sino de la falta de práctica comunicativa en la infancia. Esto es especialmente triste en las razas pequeñas, a las que los dueños llevan en brazos sin soltarlas.

Perciben el mundo desde la altura humana, donde todos los perros son enormes y dan miedo. Cuando se pone a un perro así en el césped, experimenta un estrés tremendo y se queda paralizado o empieza a ladrar histéricamente sin control.

Su dueño cree que el perro es valiente, pero en realidad sólo está entrando en pánico. Nunca es demasiado tarde para remediar la situación, pero lleva tiempo y una selección adecuada de las empresas.

Busca perros adultos tranquilos y aplomados que sean conocidos por su tolerancia con los cachorros y los adolescentes torpes. No fuerces las cosas, deja que el perro observe desde la barrera, acortando gradualmente la distancia

Los contactos breves de cinco minutos son mejores que una hora de manada forzada. La verdadera socialización no consiste en el número de perros que conozca, sino en la calidad y seguridad de esos encuentros.

Su trabajo no consiste en hacerse amigo de todo el mundo, sino en enseñar a su perro dos cosas: a no tener miedo y a no provocar. Un perro tranquilo y seguro de sí mismo, capaz de olfatear educadamente a un congénere y separarse tranquilamente de él, es el resultado al que hay que aspirar. Es lo último en etiqueta canina.

Lea también

  • Por qué un gato entierra la comida: no es higiene, sino un gesto diplomático
  • Por qué un perro mueve las patas mientras duerme: filmaciones en el interior del cráneo


Share to friends
Rating
( No ratings yet )
Consejos útiles y trucos para la vida diaria